En una negociación límite que amenazaba con dejar al país más poblado de Asia sin señal oficial, la FIFA cerró un acuerdo definitivo con el Grupo de Medios de China (CMG) para la transmisión exclusiva del Mundial 2026. El pacto se selló a tan solo 27 días del pitazo inicial, tras un prolongado bloqueo económico entre el organismo deportivo y la cadena estatal.
La urgencia de la FIFA por asegurar el mercado chino obligó a una reducción drástica en sus pretensiones financieras. Fuentes cercanas a la negociación revelaron que CMG adquirió los derechos por una cifra estimada en 60 millones de dólares, un descuento masivo frente a los 250 millones de dólares que exigía inicialmente el máximo organismo del fútbol mundial.
El paquete cerrado no solo incluye la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá 2026, sino que extiende la alianza estratégica. CMG aseguró los derechos exclusivos para el Mundial de 2030, además de las ediciones de los Mundiales Femeninos de 2027 y 2031. El acuerdo otorga el control absoluto para televisión abierta, pago, plataformas digitales y sublicencias en todo el territorio de China continental.
Horarios y ausencia local trabaron el acuerdo
La postura inflexible de la televisora china durante meses se debió a factores comerciales críticos. Por un lado, la diferencia de hasta 15 horas con Norteamérica obligará a transmitir la mayoría de los partidos en la madrugada y mañana de China, un horario sumamente incómodo para los anunciantes locales. A esto se sumó el factor deportivo: la selección nacional de China quedó eliminada y no participará en el torneo, lo que desplomó el valor comercial del evento en el país.
Con este acuerdo de último minuto, la FIFA logra salvar la difusión de su torneo estrella en uno de sus mercados comerciales más importantes. Sin embargo, el organismo aún enfrenta un escenario crítico en la región, redoblando esfuerzos contrarreloj para adjudicar los derechos de transmisión en la India, que a menos de un mes del torneo continúa sin un operador confirmado.




