El papa León XIV aterrizó este viernes a las 16:20 hora local (19:20 GMT) en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, en Uruguay, marcando el inicio formal de su primer viaje apostólico a América Latina. El periplo, considerado una prueba de fuego para su salud, se produce apenas tres semanas después de haber sido sometido a una cirugía mayor en el Hospital Gemelli de Roma,
donde le fue extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho tras ser diagnosticado con un adenocarcinoma pulmonar (cáncer de pulmón).
A sus 71 años, el pontífice completó un vuelo de casi 13 horas a bordo de una aeronave de Ita Airways acompañado por su delegación oficial y 80 periodistas de todo el mundo. Al descender del avión, fue recibido al pie de la escalinata por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, en medio de una gran expectación política y religiosa debido al estado físico del líder de la Iglesia católica.
Una maratón pastoral de 12 días
La Santa Sede ratificó que el papa mantiene una salud óptima para afrontar las exigencias de esta gira y que no requerirá tratamientos médicos adicionales tras el éxito de la operación. No obstante, el itinerario representa un desafío mayúsculo: 12 días de viaje, más de 30,000 kilómetros de vuelo, 14 traslados aéreos internos y alrededor de 40 discursos oficiales.
La hoja de ruta de la gira se dividirá en tres etapas clave:
- Uruguay (6 al 8 de noviembre): Enfocado en revitalizar la fe en un país con una fuerte tradición laica.
- Argentina (8 al 11 de noviembre): Una visita de alto valor simbólico orientada a rendir tributo al legado de su predecesor, el papa Francisco.
- Perú (11 al 17 de noviembre): El “regreso a casa” del pontífice, quien ostenta la nacionalidad peruana y residió durante dos décadas en dicho país como misionero y obispo de Chiclayo.
El desafío de la fe en un contexto laico
La primera parada en Montevideo sitúa a León XIV ante una sociedad altamente secularizada, donde más del 40% de la población civil se declara sin afiliación religiosa. Tras la ceremonia oficial de bienvenida en la Plaza Independencia, el pontífice mantendrá un encuentro con las autoridades gubernamentales y miembros del cuerpo diplomático.
En las vísperas del viaje, el cardenal secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, enfatizó que el objetivo primordial de esta gira en suelo latinoamericano es contrarrestar las profundas polarizaciones sociales mediante un mensaje de armonía, dignidad humana y justicia social. De igual manera, el Vaticano ha confirmado que a lo largo de este viaje el pontífice sostendrá encuentros privados con víctimas de abusos en el seno de la Iglesia, reafirmando el compromiso institucional de escucha y rendición de cuentas.




