La generación anual de electricidad a partir de energía solar superará por primera vez a la del carbón en Texas durante el año 2026. Las proyecciones de la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA) confirman una transformación histórica en la matriz energética del principal estado productor de combustibles fósiles de la nación.
Histórico vuelco energético en Texas: la energía solar superará al carbón en 2026
La infraestructura de generación eléctrica de Texas avanza hacia un cambio estructural profundo. Impulsada por una rápida expansión de la capacidad instalada y las ventajas de costos del mercado, la energía fotovoltaica se encamina a arrebatarle el segundo puesto al carbón dentro de la red estatal administrada por el Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT).
El cruce de las curvas de producción
Según los modelos de previsión de la EIA, los parques solares a gran escala en Texas generarán 78,000 millones de kilovatios-hora (BkWh) en 2026. Por el contrario, la aportación de las plantas térmicas basadas en carbón continuará su tendencia a la baja, descendiendo hasta los 60,000 millones de kilovatios-hora en el mismo periodo.
La brecha a favor de las tecnologías renovables se acentuará en los años siguientes. Para 2027, las proyecciones indican que la producción solar escalará a los 99,000 millones de kilovatios-hora, mientras que el carbón experimentará un leve estancamiento en torno a los 66,000 millones de kilovatios-hora.
Incentivos económicos y demanda tecnológica
La velocidad de esta transición en Texas no responde a mandatos climáticos estatales severos, sino a la rentabilidad comercial. La drástica caída en los costos de fabricación de paneles solares, combinada con la agilidad del mercado desregulado de ERCOT para conectar nuevos proyectos, atrajo miles de millones de dólares en inversión privada.
A este panorama se suma el despliegue masivo de sistemas de almacenamiento en baterías comerciales, indispensables para inyectar energía a la red durante las horas de alta demanda. Este crecimiento fotovoltaico permite abastecer el agresivo consumo energético derivado del auge de los centros de datos de inteligencia artificial, las operaciones de minería de criptomonedas y la relocalización de plantas industriales en el estado.
El dominio remanente del gas natural
A pesar del hito alcanzado por la industria solar, los combustibles fósiles retienen el liderazgo absoluto de la red de suministro. El gas natural permanece como la fuente primaria de electricidad en Texas, promediando el 44% de la generación total del estado.
No obstante, la pérdida de terreno del carbón es evidente ante la competitividad de las energías limpias. La cuota de participación de la energía solar dentro de la red de ERCOT pasó de apenas un 4% en 2021 a un 12% en 2025, mientras que el carbón se contrajo del 19% al 13% en el mismo intervalo de cinco años, marcando el declive de los combustibles tradicionales más contaminantes.




