La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha defendido este miércoles la estrategia “made in Europe”, que priorizaría la industria europea en las medidas para reforzar la competitividad económica del bloque, pero ha advertido de que es un “terreno resbaladizo” porque “no es una solución para todo”.
En un debate ante el pleno del Parlamento Europeo, la jefa del Ejecutivo comunitario ha asegurado que la llamada “preferencia europea” es un “instrumento necesario” que “contribuirá a reforzar la base productiva de Europa” y también “puede ayudar a crear mercados líderes” en sectores estratégicos.
“Pero quiero ser clara, es un terreno resbaladizo (“a fine line to walk“, en inglés original). No hay una solución para todo. Por eso cada propuesta debe sostenerse en un análisis económico robusto y estar en línea con nuestras obligaciones internacionales”, h advertido.
Avanzar a dos velocidades
Por otro lado, Von der Leyen también ha insistido en la posibilidad de que la UE avance en ciertos campos económicos a “dos velocidades” cuando no sea posible alcanzar un acuerdo de todos los Estados miembros, una idea que ya sugirió en la carta que envió a los líderes europeos de cara a la cumbre informal que celebrarán este jueves.
“El plan ‘a’ es avanzar a veintisiete. Pero si no es posible, el Tratado permite la cooperación reforzada. Tenemos que avanzar y acabar con las barreras que nos impiden ser un verdadero gigante global”, ha enfatizado.
La democristiana alemana ha hecho esta apreciación hablando de los esfuerzos para profundizar los mercados europeos de capitales, un ámbito en el que puso a Estados Unidos como ejemplo frente a una Europa que “no sólo tiene veintisiete sistemas financieros diferentes, cada uno con su propio supervisor, sino también más de 300 sistemas de negociación” distintos.
“¿Cómo podemos competir con igualdad? Tenemos la segunda mayor economía del mundo, pero la conducimos con frenos. La buena noticia es que tiene arreglo”, ha afirmado, para después recordar que la Comisión propondrá en marzo el llamado ‘régimen 28’ – que ha sido bautizado como ‘EU Inc’-, una ventanilla única para que las empresas puedan registrarse en 48 para operar en cualquier Estado miembro.
Una “verdadera” unión del mercado energético
En la misma línea, Von der Leyen llama a actuar para crear una “verdadera” unión del mercado energético europeo, que actualmente cuenta con unos precios “demasiado altos y volátiles” por la “falta de interconexiones y redes y por la dependencia en los combustibles fósiles”.
Estas “dependencias” económicas amenazan con “convertirse en armas de coerción” y, por tanto, ha defendido la importancia de “eliminar los cuellos de botella en la mayoría de las cadenas estratégicas de valor” ya sea aumentando la capacidad de producción en Europa o “expandiendo” la red comercial del bloque.
“Por eso el comercio es tan importante. Debemos centrarnos plenamente en abrir oportunidades de crecimiento y nuevos mercados para nuestras empresas. Necesitamos un comercio más basado en normas y confiable con socios afines”, subraya.
Von der Leyen ha dedicado la última parte de su discurso a la simplificación, un aspecto “vital” para la competitividad económica que el Ejecutivo comunitario ha puesto en el centro de sus actuaciones pero que pide también acciones a nivel nacional.
“Hay demasiada hiperreglamentación, capas adicionales de legislación nacional que solo dificultan la vida de las empresas y crean nuevas barreras en nuestro mercado único”, ha añadido.




