El presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado este lunes la retórica contra un país con el que había iniciado conversaciones destinadas a mejorar sus relaciones. El mandatario republicano ha sido preguntado durante un acto en la Casa Blanca si la estrategia con Cuba sería similar a la aplicada en Venezuela o Irán.
A lo que ha respondido: “No puedo decirte eso. Ellos están hablando con nosotros. Es una nación fallida. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada“. De inmediato, ha asegurado que “creo que tendré el honor de tomar Cuba”, en referencia a su intención de forzar un acuerdo con las autoridades de La Habana o, de lo contrario, impulsar una intervención más directa, como ya ha llevado a cabo durante este año en Venezuela e Irán.
Posteriormente, otro periodista le ha pedido más explicaciones sobre la ambigua expresión que ha proferido. Trump ha ampliado: “Tomar Cuba de alguna forma, ya sea liberarla o tomarla. Creo que puedo hacer cualquier cosa que quiera con ella, si quieres saber la verdad”. El presidente estadounidense ha insistido además en la debilidad de Cuba, de su dirigencia, y ha subrayado que se trata de “una nación muy debilitada”.
Donald Trump se encuentra en un momento débil a nivel internacional después de que varias naciones y la Unión Europea hayan rechazado apoyar militarmente a Estados Unidos para desatascar el estrecho de Ormuz y para entrar en el conflicto con Irán. “Europa no es parte de esta guerra, nosotros no hemos empezado esta guerra para la que los objetivos políticos no están claros”, ha sentenciado la alta representante para Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas.
“Una isla hermosa”
En su despacho de este lunes, el mandatario republicano ha resaltado sobre Cuba que es “una isla hermosa” con “gran gente” y ha recordado que muchos cubanos que emigraron a Estados Unidos han prosperado. “Conozco a muchas personas de Cuba que fueron tratadas terriblemente y son personas muy emprendedoras. Vinieron aquí y se hicieron ricos”, ha apuntado.
“Uno de mis amigos empezó sin nada y ahora es el mayor dueño de gasolineras del país. Es cubano”, ha señalado. Muchos de esos cubanos aspiran a regresar a la isla. “Su familia quiere volver a Cuba de visita. No han regresado en 50 años. Muchos cubanos dicen que les gustaría volver”, ha resaltado.
Este mismo lunes Cuba ha sufrido un apagón total de la red eléctrica. Las autoridades achacan estas dificultades al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, que en enero amenazó con aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a la isla.
Derrocar a Díaz-Canel
Mientras se producen las negociaciones entre la administración Trump y funcionarios cubanos, Estados Unidos busca derrocar al presidente Miguel Díaz-Canel, según han declarado cuatro personas familiarizadas con las conversaciones a The New York Times.
De acuerdo con esta información publicada por este diario estadounidense, los delegados de Trump han indicado a los negociadores cubanos que el presidente debe dimitir. La medida acabaría con el mandato de una figura clave del gobierno cubano, pero mantendría en el poder, según NYT, al Ejecutivo comunista que ha gobernado Cuba durante más de 65 años.
Tras su salida, los siguientes pasos quedarían en manos de los cubanos. El periódico publica que, hasta el momento, Estados Unidos no está presionando para que se tomen medidas contra los miembros de la familia Castro.
Cuba permitirá a su diáspora invertir en la isla
Cuba ha anunciado que permitirá a sus ciudadanos en el exterior invertir en el sector privado, incluido el exilio que lleva décadas sin pisar la isla. La medida se da en medio de las conversaciones que La Habana ha reconocido que se están dando con la Administración de Donald Trump, quien desde comienzos de este año ha endurecido las sanciones sobre la isla con un embargo energético que busca presionar al régimen para llegar a un “acuerdo” cuyos términos se desconocen.
En una entrevista emitida este lunes por el canal estadounidense NBC, el vice primer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de la isla, Oscar Pérez-Oliva, ha revelado que “Cuba está abierta a tener una relación comercial fluida con las empresas estadounidenses” y “también con los cubanos que residan en los EE.UU. y sus descendientes“.
Aunque el contenido de las negociaciones no se ha revelado, Trump no ha ocultado su intención de que la economía cubana se abra más a la inversión extranjera, y que el exilio cubano, que vive principalmente en Florida, juegue un rol importante en esa apertura.
“Esto va más allá del ámbito comercial“, ha añadido, para detallar que también se aplica a las inversiones, no solo a las pequeñas, sino también a las grandes, sobre todo, en infraestructura.




