Las elecciones de medio mandato comenzaron este martes 3 de noviembre sin grandes filas en algunos centros de votación de Houston. En el condado de Harris, uno de los más poblados de Estados Unidos, la afluencia durante las primeras horas fue moderada, una imagen que contrasta con la importancia de los comicios que definirán el control del Congreso y el rumbo político de los próximos dos años.
La ausencia de aglomeraciones puede tener una explicación: una parte importante del electorado ya acudió a las urnas durante el periodo de votación anticipada. En Texas, más de 7.7 millones de personas votaron antes de este martes, alrededor del 40% del padrón registrado, de acuerdo con los datos electorales disponibles al cierre del periodo anticipado.
En el condado de Harris, más de un millón de personas ya habían votado, aproximadamente el 39% de los electores registrados. Esto significa que una proporción considerable de la población que habitualmente participa en las elecciones pudo haber emitido ya su sufragio.
A ello se suma que el día de la elección no es festivo, por lo que muchos ciudadanos deben organizar su asistencia a las urnas alrededor de sus horarios de trabajo. La actividad electoral puede distribuirse a lo largo de la jornada, sin concentrarse necesariamente en las primeras horas de apertura.




