Al menos uno de cada cuatro exjugadores de la NFL padece Encefalopatía Traumática Crónica (CTE). Así lo determinó un estudio de la Universidad de Boston, Harvard y Mass General Brigham publicado en el British Medical Journal. La investigación analizó a 878 exfutbolistas fallecidos entre 2016 y 2021, estableciendo una prevalencia mínima del 24.5% en este colectivo.
El hallazgo se basó en el análisis directo de 235 cerebros donados, de los cuales el 91.4% dio positivo a esta enfermedad degenerativa. Los científicos explicaron que la dolencia no se origina únicamente por conmociones cerebrales graves. El verdadero detonante es la acumulación continua de impactos subconmocionales en la cabeza a lo largo de los años de carrera.
Los datos de la afección revelan un panorama alarmante sobre la salud mental de los deportistas retirados:
- El 70% de los casos confirmados postnúmtem presentaba estadios avanzados (III o IV) de la enfermedad.
- Más del 60% de los jugadores diagnosticados con CTE cumplía con los criterios clínicos de demencia.
- En los casos con el nivel más severo de deterioro (estadio IV), la tasa de demencia alcanzó el 90%.
Tras la difusión del informe, la Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA) calificó los resultados como un sobrio recordatorio de los riesgos del fútbol americano. Por su parte, la NFL defendió sus recientes políticas de seguridad, destacando la implementación de las cubiertas acolchadas Guardian Caps en los entrenamientos y partidos oficiales para amortiguar los golpes.




