Este sábado se cumple un mes del comienzo de la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra el régimen islamista de Irán, y el presidente de EEUU, Donald Trump, ha encontrado un escollo en sus planes: el bloqueo del estrecho de Ormuz, por el que pasa el 20% del petróleo mundial.
Pior eso, los principales esfuerzos bélicos y diplomáticos de Washington se centran actualmente en garantizar el paso libre por este estrecho, con el fin de evitar incrementos en los precios del combustible y la inflación.
Pero esta presión no evita que Trump recurra a sus particulares trucos lingüísticos de los que suele presumir en sus discursos. Este viernes, en una intervención ante inversores en Miami, lo ha vuelto a hacer.
En su discurso, Trump dijo: “Tienen que abrir el estrecho de Trump… ¡digo, el de Ormuz!”, expresó en un aparente error. En cambio, prosiguió: “Disculpen, lo siento mucho, fue un error terrible. Las noticias falsas dirán: ‘Lo dijo por accidente…’, ¡pero no, conmigo no hay accidentes!”.
Trump recordó cómo provocó el cambio de nombre del Golfo de México: “Ya lo tuvimos con el Golfo de México, ¿recuerdan el Golfo de México?, y yo dije: ¿Por qué se llama Golfo de México? Nosotros tenemos el 92% a su alrededor, ellos menos del 8%. Pero durante 350 años fue así”.
“Así que anuncié que a partir de ahora el Golfo se llamará Golfo de América, y tardé aproximadamente una hora”, dijo en su discurso el presidente de Estados Unidos.




